Enfermedad de chagas continúa siendo estudiada en Ecuador

 

Los científicos y estudiantes de la Universidad de Ohio, EE.UU., al igual que la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, continúan con las investigaciones sobre la enfermedad de chagas. El estudio lleva cerca de 12 años de desarrollo, pero por la pandemia del COVID-19 se detuvo durante dos años, sin embargo las investigaciones se retomaron.

La observación está localizado principalmente en el cantón Loja, en la zona rural Calvas, debido a su clima tropical y las diversas viviendas construidas de adobe, palos o tablas, que califican como precarias. El insecto vive en las grietas de las paredes de adobe y se alimenta de la sangre de humanos y animales.

La enfermedad de chagas, conocida también como tripanosomiasis americana es silenciosa y potencialmente mortal. Esta es ocasionada por la picadura de un parásito o insecto pequeño que se desarrolla generalmente en viviendas que estén en condiciones de precariedad, ubicadas en ciudades que se encuentren por debajo de los 2000 metros de altitud.

Esta enfermedad infecciosa consta con tres vías de contagio, por transfusiones sanguíneas y de órganos, a un bebé mediante el embarazo y la más común en el país, cuando el insecto pica este defeca y al momento en el que la persona se rasca, produce que los parásitos de las heces entren a la sangre.

Los síntomas frecuentes son malestar al cuerpo, dolor de cabeza, fiebre y falta de apetito, estos suelen duran cerca de un mes y desaparecer, hay casos en los que las personas son asintomáticas. Pueden pasar cerca de 20 años y no registrarse más síntomas, pero por dentro el parásito continúa reproduciéndose e infectando las células, causando daños internos. Luego de este tiempo la persona generalmente presenta insuficiencia cardíaca y fallecer.

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